Quién necesita un título con un texto así

Te ayudo a ser feliz.

¿Qué?

Sí, por supuesto. Ya he pensado en lo ridículo y fuera de contexto que puede sonar lo de ser feliz.

Y espera un momento.

Si piensas que ser feliz es algo demasiado indeterminado y más vago que un cliché de guardería:  Pulsa el botón invisible de aquí debajo y te dejo en el portal de casa con la pizza de camino.

Si prefieres continuar con esta excentricidad, será porque quieres saber de qué va esto.

El buen copywriting te permite sentir las cosas.

Una lectura que evoque pensamientos fluidos y fáciles de unir.

Hago que el lector viaje hasta el cuadro de suscripción y te deje su email (o te compre) porque considera que eres interesante y tienes algo que ofrecer.

Esto significa usar natillas antes que plantillas (tan de moda). Y el motivo es que las plantillas bloquean tu creatividad, mientras que las natillas son muy sugerentes para la mente.

Espera.

Fíjate en los niños de dos años y tres meses, cuando se hartan del restaurante en una comida familiar.

Tanto si eres padre como si no, te lo puedes imaginar con un berrinche agudo y desesperante, entre mocos y lágrimas, dando palmadas encima de las natillas de chocolate y salpicando hasta la cara del camarero.

Por otro lado…

¿Te has preguntado alguna vez porque el copywriting (o las ventas) tienen tanto que ver  con la vida o el desarrollo personal?

Yo también.

Y es que el «desarrollo personal» empieza con saber vender, no con aprender a meditar.

Por eso, muchos copywriters que lo hacemos bien, hablamos de «vida y ventas» sin tener que usar plantillas y demostrando que las buenas ocurrencias no las puedes hacer con ChatGPT, creo…

Toda mi atención se enfoca en crear elementos mentales para tu futuro cliente.

En crear un puente invisible. Un bonito acueducto entre el deseo de algo y su realización;

– Tú le proporcionas la ayuda que necesita a cambio de dinero.

– Yo te proporciono a ti la comunicación evocadora y descriptiva para que esto suceda.

 

Estoy tan convencido como tú, de que «la felicidad se alcanza cuando tienes tu vida apoyada en una buena salud, y sustentada por un negocio boyante, estable y estimulante sin tener que hipotecar el tiempo que te va a reclamar el alma».

De eso va este proyecto. De simplificar cuando otros dicen que te compliques. Y de sentir fluidez cuando otros dicen que te dejes los huevos en el trabajo.

 

¿Mundo ideal?

¿No te lo crees?

 

No tengo ni idea de lo que piensas, pero sé que hasta aquí  que has llegado.

 

En cualquier caso, puedo decir algo para que salgas de dudas:

No voy a ser yo el que te diga lo bueno que soy.

Pero soy yo el que te puede enseñar lo bueno que puedes llegar a ser.

 

Como diría un vendedor de coches americano: «Espera, no me respondas todavía, te dejo mi contacto sin compromiso…».

Inscribirse es gratis y darse de baja también.

Envío contenido semanal para ayudarte a vender maicena y a vivir mejor.

Pero también es posible que todo esto solo sea una trampa para osos.

Quién necesita un título con un texto así

Te ayudo a ser feliz.

¿Qué?

Sí, por supuesto. Ya he pensado en lo ridículo y fuera de contexto que puede sonar lo de ser feliz.

Y espera un momento.

Si piensas que ser feliz es algo demasiado indeterminado y más vago que un cliché de guardería:  Pulsa el botón invisible de aquí debajo y te dejo en el portal de casa con la pizza en camino.

Si prefieres continuar con esta excentricidad, será porque quieres saber de qué va esto.

El buen copywriting te permite sentir las cosas.

Una lectura que evoque pensamientos fluidos y fáciles de unir.

Hago que el lector viaje hasta el cuadro de suscripción y te deje su email (o te compre) porque considera que eres interesante y tienes algo que ofrecer.

Esto significa usar natillas antes que plantillas (tan de moda). Y el motivo es que las plantillas bloquean tu creatividad, mientras que las natillas son muy sugerentes para la mente.

Espera.

Fíjate en los niños de dos años y tres meses, cuando se hartan del restaurante en una comida familiar.

Tanto si eres padre como si no, te lo puedes imaginar con un berrinche agudo y desesperante, entre mocos y lágrimas, dando palmadas encima de las natillas de chocolate y salpicando hasta la cara del camarero.

Por otro lado…

¿Te has preguntado alguna vez porque el copywriting (o las ventas) tienen tanto que ver  con la vida o el desarrollo personal?

Yo también.

Y es que el «desarrollo personal» empieza con saber vender, no con aprender a meditar.

Por eso, muchos copywriters que lo hacemos bien, hablamos de «vida y ventas» sin tener que usar plantillas y demostrando que las buenas ocurrencias no las puedes hacer con ChatGPT, creo…

Toda mi atención se enfoca en crear elementos mentales para tu futuro cliente.

En crear un puente invisible. Un bonito acueducto entre el deseo de algo y su realización;

– Tú le proporcionas la ayuda que necesita a cambio de dinero.

– Yo te proporciono a ti la comunicación evocadora y descriptiva para que esto suceda.

 

Estoy tan convencido como tú, de que la felicidad se alcanza cuando tienes tu vida apoyada en una buena salud, y sustentada por un negocio boyante, estable y estimulante sin tener que hipotecar el tiempo que te va a reclamar el alma.

De eso va este proyecto. De simplificar cuando otros dicen que te compliques. Y de sentir fluidez cuando otros dicen que te dejes los huevos en el trabajo.

 

¿Mundo ideal?

¿No te lo crees?

 

No tengo ni idea de lo que piensas, pero sé que hasta aquí  que has llegado.

 

En cualquier caso, puedo decir algo para que salgas de dudas:

No voy a ser yo el que te diga lo bueno que soy.

Pero soy yo el que te puede enseñar lo bueno que puedes llegar a ser.

 

Como diría un vendedor de coches americano: «Espera, no me respondas todavía, te dejo mi contacto sin compromiso…».

Inscribirse es gratis y darse de baja también.

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Pero también es posible que todo esto solo sea una trampa para osos.